26 de marzo de 2009

Lin / El Acercamiento


en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:


arriba K'un, Lo Receptivo, la Tierra
abajo Tui, Lo Sereno, el lago



La palabra china Lin tiene una serie de significados imposibles de abarcar con una sola palabra de un idioma occidental. Las antiguas explicaciones del Libro de las Mutaciones dan como primera connotación: “agrandarse”, “hacerse grande”. Lo que se hace grande son los dos trazos fuertes que desde abajo ingresan creciendo en el signo.
Con ellos se extiende la fuerza luminosa. De allí la idea avanza hacia el concepto de Acercamiento, o sea Acercamiento de lo fuerte, de lo superior a lo inferior. Finalmente significa también la condescendencia de un Superior para con el pueblo, y, además encarar activamente los negocios. El signo se adjudica al duodécimo mes (enero- febrero), cuando, después del solsticio, la fuerza luminosa ha vuelto a emprender su ascensión.

EL DICTAMEN

El Acercamiento tiene elevado éxito.
Es propicia la perseverancia.
Al llegar el octavo mes habrá desventura.

El signo, en su conjunto, alude a un tiempo de esperanzado progreso. Se aproxima la primavera. La alegría y la transigencia van acercando entre sí a altos y bajos. El éxito es seguro. Lo único que hace falta es la realización de una labor resuelta y tesonera capaz de aprovechar plenamente los favores del tiempo. Y otra cosa más; el tiempo de primavera no dura eternamente. Llegado el octavo mes los aspectos se invierten.
Quedan entonces tan sólo dos líneas fuertes, que empero no están avanzando, sino retirándose. (cf. el hexagrama que sigue). Es necesario tener en cuenta a tiempo este viraje y meditar sobre él. Si uno de este modo se enfrenta al mal antes de que se manifieste como fenómeno, más aún, antes de que haya comenzado a dar señales, llegará a dominarlo.

LA IMAGEN

Por encima del lago está la Tierra: la imagen del Acercamiento.
Así el noble es inagotable en su intención de enseñar,
y en soportar y proteger al pueblo no conoce límites.

La tierra linda desde lo alto con el lago: es este el símbolo del Acercamiento y de la condescendencia de alguien superior con la posición inferior: de las dos partes que conforman la Imagen surge su comportamiento frente a estos hombres. Así como aparece inagotable la profundidad del lago, así es inagotable la solicitud del sabio para instruir a los hombres: y así como la tierra es vasta sin límites y portadora y protectora de todas las criaturas, así el sabio es portador y protector de los hombres, sin poder poner fronteras de ninguna clase que puedan excluir parte alguna de la humanidad.

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un nueve significa:
Acercamiento conjunto. La perseverancia trae ventura.

El bien comienza a imponerse y encuentra beneplácito en lugar influyente. De allí parte la incitación a acercarse dirigida al hombre capaz. En tal caso será bueno adherirse a la tendencia de ascendente; pero habrá que tener buen cuidado de no extraviarse, de no perderse a si mismo en esa corriente del tiempo, sino de permanecer con perseverancia en lo recto: esto aportará ventura.

Nueve en el segundo puesto significa:
Acercamiento conjunto. ¡Ventura! Todo es propicio.

Puesto que uno se encuentra en la situación de verse incitado a acudir desde arriba, y que posee dentro de sí mismo la fortaleza y responsabilidad necesaria y no requiere advertencia alguna, tendrá ventura. El porvenir no ha de causar ninguna preocupación. El hombre sabe ciertamente que todo lo terrenal es pasajero y que a toda ascensión sigue el ocaso; pero no permite que ese sino general lo confunda e induzca a error. Todo es propicio. Por lo tanto uno recorrerá con prontitud, rectitud y audacia los caminos de la vida.

Seis en el tercer puesto significa:
Acercamiento confortable. Nada que fuese propicio.
Si uno llega a entristecerse por ello, quedará exento de error.

Todo avanza alegremente. Un hombre logra poder e influencia. Pero este esconde el peligro de que, confiando en su posición, se sienta demasiado cómodo, y que este ánimo de confortable negligencia cobre preponderancia en el trato con la gente. Esto será nocivo desde todo punto de vista. Sin embargo, está dada la posibilidad de un vuelco. Si uno llega a sentir tristeza a causa de semejante actitud contraria a la que corresponde, si asume la responsabilidad que su posición influyente implica, se verá libre de cometer falta.

Seis en el cuarto puesto significa:
Acercamiento cabal. No hay defecto.

Mientras que las líneas de abajo caracterizan la ascensión hacia el poder y la influencia, las tres de arriba enseñan el comportamiento de los superiores frente a los inferiores, a quienes dotan de influencia. Se señala aquí una manera enteramente desprejuiciada con la que alguien está en posición superior se acerca a un hombre capacitado, al que atrae entablando el trato con él, sin reparar en prejuicios de clase. Esto es muy favorable.

Seis en el quinto puesto significa:
Acercamiento sabio. Es lo que corresponde a un gran príncipe.
¡Ventura!

Un príncipe o alguien situado en posición conductora debe poseer la necesaria sabiduría como para atraer hacia su ámbito a hombres aptos, expertos en el manejo de los asuntos. Su sabiduría consiste tanto en saber seleccionar a la gente adecuada como en dejar hacer a quienes ha elegido, sin inmiscuirse personalmente en sus asuntos. Pues únicamente mediante una reserva de se orden podrá encontrar las personas necesarias y expertas para dar cumplimiento a todos los requerimientos.

Al tope un seis significa:
Acercamiento magnánimo. Ventura. No hay falla.

Un sabio que ha superado al mundo e interiormente ya siente cumplida su existencia, puede, en determinadas circunstancias, verse en situación de tener que reingresar una vez más en este mundo acercándose a los otros hombres. La consecuencia será una gran ventura para estos últimos, pues les brindará su enseñanza y su ayuda. Pero aun para él mismo ese acto de humildad, de magnánimo rebajamiento de sí mimo, no implica ningún error, ningún defecto.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9

25 de marzo de 2009

Ku / El Trabajo en lo echado a perder


en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:



arriba Ken, El Aquietamiento, la montaña
abajo, Sun, Lo Suave, el viento



El ideograma chino Ku representa una escudilla en cuyo contenido prosperan gusanos. Esto significa lo echado a perder. Se ha producido a raíz de que la suave indiferencia del trigrama inferior se ha juntado con la rígida inercia del trigrama superior, y así se originaron las condiciones para el estancamiento. Como esto implica culpa, las circunstancias dadas imponen la exhortación a que se las elimine. Por eso la significación del signo no es simplemente "Lo Echado a Perder", sino "Lo Echado a Perder como Tarea", "El Trabajo en lo Echado a Perder".

EL DICTAMEN

El Trabajo en lo Echado a Perder tiene elevado éxito.
Es propicio atravesar las grandes aguas.
Antes del punto inicial tres días,
después del punto inicial tres días.

Lo que se ha echado a perder por culpa humana, puede también subsanarse mediante el trabajo humano. No se trata de un sino inexorable, como el que aparece en el tiempo del Estancamiento, sino de una consecuencia del abuso de la libertad humana, lo cual ha conducido al estado de putrefacción. Por lo tanto, el trabajo destinado al mejoramiento tiene buenas perspectivas, puesto que se realiza en concordancia con las posibilidades del tiempo. Pero es necesario que uno no se arredre ante el trabajo y el peligro -simbolizado por el cruce de las grandes aguas-; es necesario tomar cartas enérgicamente. No obstante, es condición previa del éxito una adecuada reflexión. Esto se expresa en la sentencia añadida: "Antes del punto inicial tres días, después del punto inicial tres días." En primer término deben conocerse las causas que han conducido a la corrupción, antes de que ésta pueda subsanarse: de ahí la necesaria atención durante el período anterior al tiempo inicial. Luego hay que preocuparse de que todo se encarrile bien por la nueva vía, para evitar una recaída: de ahí la necesaria atención en el período que sigue al punto inicial. La indiferencia y la inercia que han conducido al estado de corrupción deben ser reemplazadas por la decisión y la energía, a fin de que un nuevo comienzo pueda suceder a la terminación de tal estado.

LA IMAGEN

Abajo, al borde de la montaña, sopla el viento: la imagen del echarse a perder.
Así el noble sacude a las gentes y fortalece su espíritu.

Al soplar el viento en lo bajo, al borde de la montaña, se ve rechazado y echa a perder las plantas. Esto contiene una exhortación al enmendamiento. Lo mismo ocurre también con las disposiciones de ánimo inferiores, y con las modas: introducen corrupción en la sociedad humana. Para eliminarla, el noble ha de renovar la sociedad. Los métodos para ello se extraen igualmente de ambos signos primarios, sólo que sus efectos se despliegan entonces en ordenada secuencia. El noble ha de eliminar el estancamiento sacudiendo a la opinión pública (tal como el viento sacude con su acción) y fortalecer luego el carácter de la gente, tranquilizándolo (como es el caso de la montaña que brinda tranquilidad y alimento a todo lo que crece a su alrededor).

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un seis significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Cuando hay un hijo,
no afecta falta alguna al padre difunto que retornó a su origen.
Peligro. Finalmente ventura.

Una rígida, inmóvil adhesión a lo tradicional tuvo por consecuencia esta corrupción. Pero el proceso de echarse a perder no se ve profundamente arraigado, y por eso todavía resulta fácil remediado. Es como si un hijo restableciera el equilibrio en ese proceso de echarse a perder que subrepticiamente se ha introducido bajo el gobierno paterno. En este caso, ninguna mácula seguirá afectando la memoria del padre. Pero es menester no pasar por alto el peligro y no tomarse la cosa demasiado a la ligera. Únicamente si uno cobra conciencia del peligro que implica toda reforma, todo irá bien finalmente.

Nueve en el segundo puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por la madre.
No se debe ser demasiado perseverante.

Se trata de fallas que por debilidad han causado esta corrupción. De ahí el símbolo de lo echado a perder por la madre. En este caso, al buscar el equilibrio hace falta una cierta delicada consideración. No se debe proceder con excesiva rudeza, que podría herir.

Nueve en el tercer puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Habrá un poco de arrepentimiento. No hay falla grande.

Aquí se caracteriza a alguien que, al tratar de rectificar los errores del pasado, procede con un ligero exceso de energía. Por esta causa surgirán seguramente, de tanto en tanto, pequeñas desavenencias y desazones. Pero es mejor el exceso que la carencia de energía. Por lo tanto, aun cuando alguna vez haya motivos de arrepentirse un poco, uno se mantendrá sin embargo libre de toda falla seria.

Seis en el cuarto puesto significa:
Tolerar lo echado a perder por el padre.
Al continuar así se afrontará la humillación.

Se indica aquí una situación en la cual, por su debilidad, uno no se enfrenta con lo echado a perder que procede del pasado, sino que deja que la corrupción siga su curso. Si esto continúa así, la humillación será la consecuencia.

Seis en el quinto puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Uno cosecha elogios.

Un hombre se ve enfrentado a algo echado a perder debido a negligencias cometidas en épocas anteriores. No posee la energía necesaria .como para remediado solo, pero encuentra ayudantes capaces, con cuyo apoyo, si bien no podrá lograrse un nuevo comienzo en un sentido creativo, por lo menos se llevará a cabo una reforma a fondo, cosa que también es digna de elogio.

Al tope un nueve significa:
No está al servicio de reyes y príncipes.
Se propone metas más elevadas.

No todos los hombres están obligados a mezclarse en los asuntos mundanales. Existen también quienes ya han evolucionado interiormente a tal punto que tienen el derecho a dejar que el mundo siga su curso, sin inmiscuirse en la vida política como reformadores. Mas con ello no quiere decirse que han de asumir una actitud pasiva, inactiva o meramente crítica. Tan sólo el trabajo dedicado a las metas más altas de la humanidad, que uno ejecuta sobre su propia persona, da una justificación para semejante estado de retiro. Pues aun cuando el sabio se mantiene apartado del cotidiano trajín, va creando incomparables valores para la humanidad del porvenir. *

* En Europa la posición de Goethe, después de las guerras napoleónicas, ofrece un ejemplo de esta actitud.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9