18 de junio de 2017

Finalidad de las Mutaciones




...consultar o meditar sobre algunas partes de las Mutaciones puede funcionar como parte de una búsqueda interminable de conocimiento del propio ser y de los otros, que, según el filósofo confucionista Xunzi, es lo que nos hace completamente humanos. También puede proveer un conocimiento práctico que lleve a la acción. Es más probable que un accionar premeditado y oportuno colabore en el funcionamiento  de un grupo más graciosamente ordenado de sistemas sociológicos. Por lo tanto, la sabiduría de las Mutaciones, debidamente utilizada, puede conducirnos a una vida "refinada respecto de los fines, pura respecto de una comprensión virtuosa" y que nos permita "vivir en el presente y obtener nuestros propósitos a partir [de la comprensión] del pasado", de acuerdo con Xunzi.

Margaret J. Pearson - I Ching Ancestral


3 comentarios:

  1. Hola Hermano Mayor.
    Sabes, me resulta tan difícil hacer esto. Me refiero a "un accionar premeditado y oportuno" Lo de premeditado es lo difícil para mí, por eso en cuestiones muy delicadas de mi vida, las que guardan relación con las vidas de las personas que amo y quiero bien, consultar con este libro me ayuda mucho.
    En especial recuerdo un momento de enfermedad en que no podía preguntar, no podía comunicarme hablando porque cualquier cosa que dijera lo hacía peor.
    Consulte cómo podía ayudar y me respondió con el hexagrama 9, la fuerza domesticadora de lo pequeño. Esas pequeñas cosas que uno puede hacer cuando la situación no permite hacer grandes cosas. Una compra, una comida que uno lleva a la cama, responder si te preguntan, ayudar si te piden. Nada de grandes cosas, ser como un animalito doméstico que acompaña sin opinar.
    Me ayudó mucho y sé que a la otra persona también. Necesitaba que no interfiriera, que ayudara sin interferir.
    Fue algo bueno. Ese tipo de cosas que uno necesita saber y el I Ching te lo dice.
    Buena cosa este libro.
    Gracias hermano, un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Marta, es como decís, este libro es hermoso por eso. En mi caso está ahí, siempre al alcance de la mano para una lectura corta, una consulta. Nunca es material de estudio sistemático y por tiempo prolongado. Tengo una aproximación más casual, por así decir, aunque no sea exactamente eso. Pero siempre está ahí, desde que Hermann Hesse me mostró su existencia y compré mi ejemplar de la versión de Wilhelm, allá por 1986. No pide nada, y permite que lo abordes a tu gusto, como al Chuang Tse, al Lao Tse o al Lie Tse. Siempre, tiene una respuesta certera y, de algún modo, vegetal, sin agresividad, serena. Me gusta eso de no interferir. Me gusta que las ideas estén ahí y alguien las recoja y haga con ellas lo que quiera, las siembra y abandona la cosa a su aire, confía en la propia naturaleza de las cosas para su mejor desarrollo. Es muy chino eso, muy taoísta. Quizás este texto que compartí es más confucionista, pero hay detrás un espíritu afín al taoísmo que me encanta de una manera especial, porque me gusta vivir a mi aire, que no me digan como hacerlo, que no se espere nada de mí...
    En fin, las imágenes de este libro y particularmente algunas versiones, entre las que cuento principalmente la de Wilhelm, me muestran unas imágenes que generan en mí esa paz del que no tiene nada que cumplir, nada que aprender, solo abandonarse y ser. Es un placer muy grande para mí leer esas historias, como la de Hesse y el Hermano Mayor en su libro el Juego de Abalorios, o la historia de Wilhelm sobre su traducción del I, y el chino al que le cayó la granada al lado. Son el espíritu vivo de este libro hermoso

    ResponderEliminar
  3. Gracias Marta por tus aportes permanentes, que leo puntualmente y por estar ahí. Un abrazo

    ResponderEliminar