26 de marzo de 2009

Lin / El Acercamiento


en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:


arriba K'un, Lo Receptivo, la Tierra
abajo Tui, Lo Sereno, el lago



La palabra china Lin tiene una serie de significados imposibles de abarcar con una sola palabra de un idioma occidental. Las antiguas explicaciones del Libro de las Mutaciones dan como primera connotación: “agrandarse”, “hacerse grande”. Lo que se hace grande son los dos trazos fuertes que desde abajo ingresan creciendo en el signo.
Con ellos se extiende la fuerza luminosa. De allí la idea avanza hacia el concepto de Acercamiento, o sea Acercamiento de lo fuerte, de lo superior a lo inferior. Finalmente significa también la condescendencia de un Superior para con el pueblo, y, además encarar activamente los negocios. El signo se adjudica al duodécimo mes (enero- febrero), cuando, después del solsticio, la fuerza luminosa ha vuelto a emprender su ascensión.

EL DICTAMEN

El Acercamiento tiene elevado éxito.
Es propicia la perseverancia.
Al llegar el octavo mes habrá desventura.

El signo, en su conjunto, alude a un tiempo de esperanzado progreso. Se aproxima la primavera. La alegría y la transigencia van acercando entre sí a altos y bajos. El éxito es seguro. Lo único que hace falta es la realización de una labor resuelta y tesonera capaz de aprovechar plenamente los favores del tiempo. Y otra cosa más; el tiempo de primavera no dura eternamente. Llegado el octavo mes los aspectos se invierten.
Quedan entonces tan sólo dos líneas fuertes, que empero no están avanzando, sino retirándose. (cf. el hexagrama que sigue). Es necesario tener en cuenta a tiempo este viraje y meditar sobre él. Si uno de este modo se enfrenta al mal antes de que se manifieste como fenómeno, más aún, antes de que haya comenzado a dar señales, llegará a dominarlo.

LA IMAGEN

Por encima del lago está la Tierra: la imagen del Acercamiento.
Así el noble es inagotable en su intención de enseñar,
y en soportar y proteger al pueblo no conoce límites.

La tierra linda desde lo alto con el lago: es este el símbolo del Acercamiento y de la condescendencia de alguien superior con la posición inferior: de las dos partes que conforman la Imagen surge su comportamiento frente a estos hombres. Así como aparece inagotable la profundidad del lago, así es inagotable la solicitud del sabio para instruir a los hombres: y así como la tierra es vasta sin límites y portadora y protectora de todas las criaturas, así el sabio es portador y protector de los hombres, sin poder poner fronteras de ninguna clase que puedan excluir parte alguna de la humanidad.

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un nueve significa:
Acercamiento conjunto. La perseverancia trae ventura.

El bien comienza a imponerse y encuentra beneplácito en lugar influyente. De allí parte la incitación a acercarse dirigida al hombre capaz. En tal caso será bueno adherirse a la tendencia de ascendente; pero habrá que tener buen cuidado de no extraviarse, de no perderse a si mismo en esa corriente del tiempo, sino de permanecer con perseverancia en lo recto: esto aportará ventura.

Nueve en el segundo puesto significa:
Acercamiento conjunto. ¡Ventura! Todo es propicio.

Puesto que uno se encuentra en la situación de verse incitado a acudir desde arriba, y que posee dentro de sí mismo la fortaleza y responsabilidad necesaria y no requiere advertencia alguna, tendrá ventura. El porvenir no ha de causar ninguna preocupación. El hombre sabe ciertamente que todo lo terrenal es pasajero y que a toda ascensión sigue el ocaso; pero no permite que ese sino general lo confunda e induzca a error. Todo es propicio. Por lo tanto uno recorrerá con prontitud, rectitud y audacia los caminos de la vida.

Seis en el tercer puesto significa:
Acercamiento confortable. Nada que fuese propicio.
Si uno llega a entristecerse por ello, quedará exento de error.

Todo avanza alegremente. Un hombre logra poder e influencia. Pero este esconde el peligro de que, confiando en su posición, se sienta demasiado cómodo, y que este ánimo de confortable negligencia cobre preponderancia en el trato con la gente. Esto será nocivo desde todo punto de vista. Sin embargo, está dada la posibilidad de un vuelco. Si uno llega a sentir tristeza a causa de semejante actitud contraria a la que corresponde, si asume la responsabilidad que su posición influyente implica, se verá libre de cometer falta.

Seis en el cuarto puesto significa:
Acercamiento cabal. No hay defecto.

Mientras que las líneas de abajo caracterizan la ascensión hacia el poder y la influencia, las tres de arriba enseñan el comportamiento de los superiores frente a los inferiores, a quienes dotan de influencia. Se señala aquí una manera enteramente desprejuiciada con la que alguien está en posición superior se acerca a un hombre capacitado, al que atrae entablando el trato con él, sin reparar en prejuicios de clase. Esto es muy favorable.

Seis en el quinto puesto significa:
Acercamiento sabio. Es lo que corresponde a un gran príncipe.
¡Ventura!

Un príncipe o alguien situado en posición conductora debe poseer la necesaria sabiduría como para atraer hacia su ámbito a hombres aptos, expertos en el manejo de los asuntos. Su sabiduría consiste tanto en saber seleccionar a la gente adecuada como en dejar hacer a quienes ha elegido, sin inmiscuirse personalmente en sus asuntos. Pues únicamente mediante una reserva de se orden podrá encontrar las personas necesarias y expertas para dar cumplimiento a todos los requerimientos.

Al tope un seis significa:
Acercamiento magnánimo. Ventura. No hay falla.

Un sabio que ha superado al mundo e interiormente ya siente cumplida su existencia, puede, en determinadas circunstancias, verse en situación de tener que reingresar una vez más en este mundo acercándose a los otros hombres. La consecuencia será una gran ventura para estos últimos, pues les brindará su enseñanza y su ayuda. Pero aun para él mismo ese acto de humildad, de magnánimo rebajamiento de sí mimo, no implica ningún error, ningún defecto.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9

25 de marzo de 2009

Ku / El Trabajo en lo hechado a perder


en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:



arriba Ken, El Aquietamiento, la montaña
abajo, Sun, Lo Suave, el viento



El ideograma chino Ku representa una escudilla en cuyo contenido prosperan gusanos. Esto significa lo echado a perder. Se ha producido a raíz de que la suave indiferencia del trigrama inferior se ha juntado con la rígida inercia del trigrama superior, y así se originaron las condiciones para el estancamiento. Como esto implica culpa, las circunstancias dadas imponen la exhortación a que se las elimine. Por eso la significación del signo no es simplemente "Lo Echado a Perder", sino "Lo Echado a Perder como Tarea", "El Trabajo en lo Echado a Perder".

EL DICTAMEN

El Trabajo en lo Echado a Perder tiene elevado éxito.
Es propicio atravesar las grandes aguas.
Antes del punto inicial tres días,
después del punto inicial tres días.

Lo que se ha echado a perder por culpa humana, puede también subsanarse mediante el trabajo humano. No se trata de un sino inexorable, como el que aparece en el tiempo del Estancamiento, sino de una consecuencia del abuso de la libertad humana, lo cual ha conducido al estado de putrefacción. Por lo tanto, el trabajo destinado al mejoramiento tiene buenas perspectivas, puesto que se realiza en concordancia con las posibilidades del tiempo. Pero es necesario que uno no se arredre ante el trabajo y el peligro -simbolizado por el cruce de las grandes aguas-; es necesario tomar cartas enérgicamente. No obstante, es condición previa del éxito una adecuada reflexión. Esto se expresa en la sentencia añadida: "Antes del punto inicial tres días, después del punto inicial tres días." En primer término deben conocerse las causas que han conducido a la corrupción, antes de que ésta pueda subsanarse: de ahí la necesaria atención durante el período anterior al tiempo inicial. Luego hay que preocuparse de que todo se encarrile bien por la nueva vía, para evitar una recaída: de ahí la necesaria atención en el período que sigue al punto inicial. La indiferencia y la inercia que han conducido al estado de corrupción deben ser reemplazadas por la decisión y la energía, a fin de que un nuevo comienzo pueda suceder a la terminación de tal estado.

LA IMAGEN

Abajo, al borde de la montaña, sopla el viento: la imagen del echarse a perder.
Así el noble sacude a las gentes y fortalece su espíritu.

Al soplar el viento en lo bajo, al borde de la montaña, se ve rechazado y echa a perder las plantas. Esto contiene una exhortación al enmendamiento. Lo mismo ocurre también con las disposiciones de ánimo inferiores, y con las modas: introducen corrupción en la sociedad humana. Para eliminarla, el noble ha de renovar la sociedad. Los métodos para ello se extraen igualmente de ambos signos primarios, sólo que sus efectos se despliegan entonces en ordenada secuencia. El noble ha de eliminar el estancamiento sacudiendo a la opinión pública (tal como el viento sacude con su acción) y fortalecer luego el carácter de la gente, tranquilizándolo (como es el caso de la montaña que brinda tranquilidad y alimento a todo lo que crece a su alrededor).

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un seis significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Cuando hay un hijo,
no afecta falta alguna al padre difunto que retornó a su origen.
Peligro. Finalmente ventura.

Una rígida, inmóvil adhesión a lo tradicional tuvo por consecuencia esta corrupción. Pero el proceso de echarse a perder no se ve profundamente arraigado, y por eso todavía resulta fácil remediado. Es como si un hijo restableciera el equilibrio en ese proceso de echarse a perder que subrepticiamente se ha introducido bajo el gobierno paterno. En este caso, ninguna mácula seguirá afectando la memoria del padre. Pero es menester no pasar por alto el peligro y no tomarse la cosa demasiado a la ligera. Únicamente si uno cobra conciencia del peligro que implica toda reforma, todo irá bien finalmente.

Nueve en el segundo puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por la madre.
No se debe ser demasiado perseverante.

Se trata de fallas que por debilidad han causado esta corrupción. De ahí el símbolo de lo echado a perder por la madre. En este caso, al buscar el equilibrio hace falta una cierta delicada consideración. No se debe proceder con excesiva rudeza, que podría herir.

Nueve en el tercer puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Habrá un poco de arrepentimiento. No hay falla grande.

Aquí se caracteriza a alguien que, al tratar de rectificar los errores del pasado, procede con un ligero exceso de energía. Por esta causa surgirán seguramente, de tanto en tanto, pequeñas desavenencias y desazones. Pero es mejor el exceso que la carencia de energía. Por lo tanto, aun cuando alguna vez haya motivos de arrepentirse un poco, uno se mantendrá sin embargo libre de toda falla seria.

Seis en el cuarto puesto significa:
Tolerar lo echado a perder por el padre.
Al continuar así se afrontará la humillación.

Se indica aquí una situación en la cual, por su debilidad, uno no se enfrenta con lo echado a perder que procede del pasado, sino que deja que la corrupción siga su curso. Si esto continúa así, la humillación será la consecuencia.

Seis en el quinto puesto significa:
Rectificar lo echado a perder por el padre.
Uno cosecha elogios.

Un hombre se ve enfrentado a algo echado a perder debido a negligencias cometidas en épocas anteriores. No posee la energía necesaria .como para remediado solo, pero encuentra ayudantes capaces, con cuyo apoyo, si bien no podrá lograrse un nuevo comienzo en un sentido creativo, por lo menos se llevará a cabo una reforma a fondo, cosa que también es digna de elogio.

Al tope un nueve significa:
No está al servicio de reyes y príncipes.
Se propone metas más elevadas.

No todos los hombres están obligados a mezclarse en los asuntos mundanales. Existen también quienes ya han evolucionado interiormente a tal punto que tienen el derecho a dejar que el mundo siga su curso, sin inmiscuirse en la vida política como reformadores. Mas con ello no quiere decirse que han de asumir una actitud pasiva, inactiva o meramente crítica. Tan sólo el trabajo dedicado a las metas más altas de la humanidad, que uno ejecuta sobre su propia persona, da una justificación para semejante estado de retiro. Pues aun cuando el sabio se mantiene apartado del cotidiano trajín, va creando incomparables valores para la humanidad del porvenir. *

* En Europa la posición de Goethe, después de las guerras napoleónicas, ofrece un ejemplo de esta actitud.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9

Sui / El Seguimiento



en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:


arriba Tui, Lo Sereno, el lago
abajo Chen, Lo Suscitativo, el trueno



Arriba se encuentra Lo Sereno cuya característica es la alegría y abajo esta Lo Suscitativo, lo excitante cuya característica es el movimiento. Alegría durante el movimiento conduce al Seguimiento. Lo Sereno es la hija menor, Lo Suscitativo el hijo mayor. Un hombre ya mayor se coloca por debajo de una muchacha joven y tiene consideración para con ella. De este modo la mueve al seguimiento, a la sucesión.

EL DICTAMEN

El Seguimiento tiene elevado éxito.
Es propicia la perseverancia. No hay defecto.

A fin de obtener seguimiento, hace falta en primer lugar que uno sepa adaptarse. Únicamente mediante el servicio llega uno a dominar; pues únicamente así se logra el consentimiento alegre y sereno de los de abajo, indispensable para el seguimiento. Allí donde se pretende obtener seguimiento a la fuerza, mediante a astucia o la violencia, mediante la conspiración o el partidismo, se suscitara siempre resistencia, que impedirá un seguimiento solicito y voluntario.
Sin embargo, un movimiento alegre también puede conducir a malas consecuencias. Por eso añade como condición: “Es propicia la perseverancia”, vale decir, ser consecuente en lo recto y “sin falla”. Del mismo modo que uno debe requerir seguimiento solo bajo esta condición, también es lícito que siga a otros bajo la misma condición para no sufrir daño.
La idea del seguimiento, condicionado por la adaptación a lo que exige el tiempo, es grande e importante y por lo tanto también el texto del Dictamen añadido es tan favorable.

LA IMAGEN

En medio del Lago está el trueno: la imagen del Seguimiento.
Así el noble a la hora del atardecer
se recoge para su recreo y descanso.

En el otoño la electricidad vuelve a retirase hacia el interior de la tierra y descansa. Sirve aquí como símbolo el trueno en medio del lago; no el trueno en movimiento, sino el trueno del descanso invernal. El Seguimiento se deduce de este símbolo en el sentido de la adaptación a las exigencias del tiempo, de la época. El trueno en medio del lago indica tiempos de oscuridad y reposo. Así el noble, luego de un día de infatigable actividad, se permite en horas de la noche el recreo y el reposo. Cualquier situación se torna buena únicamente cuando uno sabe adaptarse a ella y no malgasta sus fuerzas en falsas resistencias.

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un nueve significa:
Lo decisivo se modifica. La perseverancia trae ventura.
Salir de la puerta para el trato engendra obras.

Hay estados de excepción, durante los cuales la relación entre conductor y conducido se modifica. La idea de la adaptación y del seguimiento implica que, si uno quiere conducir a otros, ha de ser siempre accesible e influenciable por las opiniones de los subordinados. Solo que es necesario conservar al respecto principios firmes, para no entrar en vacilación cuando tan solo se trata de opiniones efímeras, validas para el día que corre. Dispuesto a escuchar las opiniones de otros, uno no ha de juntarse siempre únicamente con personas de ideas idénticas con sus partidarios; antes bien deberá salir de su recinto y entablar desprejuiciadamente relaciones con gente de toda índole, ya sean amigos o enemigos. Únicamente así se podrá llevar a cabo alguna obra.

Seis en el segundo puesto significa:
Si uno adhiere al varoncito,
perderá al hombre fuerte.

En lo tocante al a amistad y los vínculos estrechos hay que observar una cautelosa elección. Se rodea uno o bien de mala compañía. No se puede tener a ambas a un tiempo. Si uno se malgasta a sí mismo en el trato con gente indigna, perderá la conexión con gente espiritualmente valiosa, capaz de estimularlo en le buen sentido.

Seis en el tercer puesto significa:
Si uno adhiere al hombre fuerte, pierde al varoncito.
Mediante el seguimiento encuentra uno lo que busca.
Es propicio permanecer perseverante.

Si uno ha encontrado la conexión debida con gente valiosa, es natural que, como consecuencia, experimente ciertas perdidas. Es necesario separarse de lo inferior, de lo superficial. Sin embargo, uno se sentirá satisfecho e su fuero intimo al haber hallado aquello que busca y necesita para fomentar la evolución de su personalidad. Lo único que hace falta es permanecer firme. Uno debe saber lo que quiere y no dejarse confundir y extraviar por inclinaciones de momento.

Nueve en el cuarto puesto significa:
El Seguimiento crea éxito. La perseverancia acarrea desventura.
Recorrer el camino con veracidad
aporta claridad.
¿Cómo podría haber en ello una falla?

A menudo, ejerciendo una cierta influencia, logro uno obtener seguidores, expresándose con afabilidad hacia los de abajo. Los hombres que en tal caso se le adhieren no abrigan, sin embargo, intenciones honestas. Procuran su ventaja personal y tratan de hacerse imprescindibles recurriendo a la adulación y al servilismo Si se acostumbra uno a semejantes partidarios, al punto de ya no poder pasarse sin ellos, atraerá sobré sí la desventura. Tan solo un hombre enteramente libre de su propio ego, que con toda convicción, persiga únicamente lo recto, lo correcto, adquirirá la necesaria visión clara para desenmascarar s tales personas, y así se librara de cometer faltas.

Nueve en el quinto puesto significa:
Verdaderamente en el bien. ¡Ventura!

Todo hombre debe tener algo a la cual seguir, algo que le sirva de estrella orientadora. Quien con convicción va en pos de lo bello y lo bueno, podrá sentirse fortalecido por esta sentencia.

Al tope un seis significa:
El halla firme adhesión,
y por añadidura se siente comprometido.
El rey lo presenta a la Montaña Occidental.

Se trata de un hombre que personalmente ya ha dejado s sus espaldas los afanes del mundo, en elevado sabio. Pero aparece un seguidor que lo comprende y no lo suelta, no se desprende de el. Así regresa una vez más al mundo y ayuda a este en su ejecución de su obra.
De este modo surge entre ellos un enlace de índole eterna. La parábola procede de la dinastía Chou. Esta dinastía honoraba a sus ayudantes meritorios otorgándoles un sitio en el templo de los ancestros de la familia gobernante, en la Montaña Occidental. De tal modo eran acogidos en el ámbito el destino de la casa reinante.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9

Yü / El Entusiasmo


en la versión de Richard Wilhelm (1) se lee:


arriba Chen, Lo Suscitativo, el trueno
abajo, Lo Receptivo, la Tierra



La línea fuerte en el cuarto puesto, el del funcionario director, encuentra solicitud y obediencia por parte de todas las demás líneas que son débiles. El signo superior primario, Chen, tiene por atributo el movimiento; el inferior, K’un, la obediencia, la fervorosa entrega. Comienza, pues, un movimiento que se encuentra con el fervor y actúa en consecuencia en forma que apasiona, entusiasma. Gran significación tiene además la ley del movimiento en la línea de menor resistencia, que en este signo se expresa como ley de acontecer natural y de la visa humana.

EL DICTAMEN

El entusiasmo. Es propicio
designar ayudantes y hacer marchar ejércitos.

El tiempo del entusiasmo se funda en la presencia de un hombre importante que se haya en empatía con el alma del pueblo y actúa en concordancia con ella. `Por tal motivo se le brinda una obediencia voluntaria y general. Con el fin de despertar el entusiasmo es necesario, por lo tanto, que en sus disposiciones se atenga a la índole de los conducidos. En esta regla del movimiento que sigue la línea de menor resistencia se funda la inviolabilidad de las leyes naturales. Estas no constituyen algo externo a las cosas, sino la armonía del movimiento, inmanente en las cosas. Por esta causa los cuerpos celestes no se desvían de sus orbitas y todo el acontecer natural tiene lugar con firme regularidad. De un modo parecido se presentan las cosas en la sociedad humana. También en su seno podrán imponerse únicamente aquellas leyes que se hayan arraigadas en el sentir del pueblo, pues las leyes que contradicen ese sentir solo suscitan el resentimiento.
El Entusiasmo hace asimismo posible que se designen ayudantes para la ejecución de las tareas, sin que sea necesario prevenir reacciones secretas. Por otra parte, el Entusiasmo es capaz de unificar los movimientos de masas, como en caso de guerra, al punto que obtengan la victoria.

LA IMAGEN

El trueno surge estruendoso de la tierra:
la imagen del Entusiasmo.
Así los antiguos reyes hacían música
para honrar los méritos,
y la ofrendaban con magnificencia al Dios supremo,
invitando a sus antepasados a presenciarlo.

Cuando al comenzar el verano, el trueno, la fuerza eléctrica, vuelve a surgir rugiendo de la tierra y la primera tormenta refresca la naturaleza, se disuelve una prolongada tensión. Se instalan el alivio y la alegría. De un modo parecido, la música posee el poder de disolver las tensiones del corazón surgidas de la vehemencia de oscuros sentimientos. El entusiasmo del corazón se manifiesta espontáneamente en la voz del canto, en la danza y el movimiento rítmico del cuerpo. Desde antiguo el efecto entusiasmador del sonido invisible, que conmueve y une los corazones de los hombres, se percibía como un enigma. Los soberanos aprovechaban esta propensión natural a la música. La elevaban y ponían orden en ella. La música sé tenia por algo serio, sagrado, que debía purificar los sentimientos de los hombres. Debía cantar loas a las virtudes del os héroes y tender así el puente hacia el mundo invisible. En el templo se acercaba una a dios con música y pantomimas (sobre cuya base se desarrollo mas tarde en el teatro. Los sentimientos religiosos frente al creador del mundo se unían a los más sagrados sentimientos humanos, los sentimientos de veneración a los antepasados. Estos eran invitados con motivo de tales servicios religiosos, como huéspedes del Señor del Cielo y representantes de la humanidad en aquellas altas regiones. Al enlazarse así, en solemnes momentos de entusiasmo religioso. El paso propio con la divinidad, se celebraba la alianza entre la divinidad y la humanidad. El soberano, que en sus antepasados veneraba a la divinidad, se constituía con ello en Hijo del Cielo, en el cual se tocaban místicamente el mundo celestial y el mundo terrenal. Tales pensamientos constituyen la última y más alta síntesis de la cultura china. El propio maestro Kung (Confucio) decía, refiriéndose al gran sacrificio durante el cual se cumplían estos ritos “Quien comprendiera por completo este sacrificio podría gobernar el mundo como si girara en su propia mano”.

LAS DIFERENTES LINEAS

Al comienzo un seis significa:
Entusiasmo que se exterioriza trae desventura.

Alguien en posición subordinada tiene relaciones distinguidas de las que se jacta, entusiasmado. En razón de esta petulancia atrae sobre sí, necesariamente, la desventura. El entusiasmo jamás ha de ser un sentimiento egoísta; antes bien tan solo se justifica en cuanto disposición de animo general que forman eslabón de unión con otros.

Seis en el segundo puesto significa:
Firme como una roca. Ni un día entero.
La perseverancia trae ventura.

Aquí se caracteriza alguien que no se deja engatusar por ninguna clase de ilusiones. Mientras que otros permiten que los encandile el entusiasmo, este reconoce con absoluta claridad los primeros signos del tiempo, del momento. De tal modo, no se muestra adulador hacia los de arriba, ni negligente hacia los de abajo. Permanece firme como una roca. No bien se presente el primer indicio de una malestar, una desavenencia, él sabrá retirarse a tiempo, sin perder siquiera un solo día. La perseverancia en una actitud semejante aporte ventura. Confucio dice al respecto: “Conocer los gérmenes es sin duda una facultad divina. El noble, en el trato hacia arriba no es adulador, en el trato hacia abajo no es arrogante. Él conoce bien los gérmenes. Los gérmenes son el primer comienzo imperceptible del movimiento, aquello que primero se muestra como señal de ventura (y de desventura. El noble ve los gérmenes e inmediatamente actúa. No se le ocurre aguardar un día entero.
En el Libro de las Mutaciones esta dicho:
Firme como una roca. Ni un día entero. La perseverancia trae ventura.
Firme como una roca, ¿para qué un día entero?
El Dictamen puede saberse.
El noble conoce lo secreto y lo manifiesto.
Conoce lo débil, también conoce lo fuerte:
Por eso las multitudes levantan hacia él la mirada."

Seis en el tercer puesto significa:
Entusiasmo que mira hacia arriba engendra arrepentimiento.
Vacilación trae arrepentimiento.

He aquí lo contrario de la línea anterior: allí autonomía, aquí el entusiasmo de mirar hacia arriba. Si uno vacila durante demasiado tiempo, también eso origina arrepentimiento. En el acercamiento es cuestión de atrapar el momento correcto; únicamente así se atinara a encontrar lo recto.

Nueve en el cuarto puesto significa:
La fuente de origen del Entusiasmo; alcanza grandes cosas.
No dudes.
Los amigos se agrupan rodeándote,
como una presilla para el pelo.

Alguien capaz de suscitar entusiasmo gracias a su propia seguridad y carencia de escrúpulos; por el hecho de ser enteramente veraz y no abrigar dudas, atrae hombre. Al brindarles confianza, los conquista a fin de que colaboren con él con entusiasmo, y de este modo logra el éxito. Como una hebilla que presta sostén a los cabellos manteniéndolos unidos, así él reúne a los hombres mediante el sostén que les da.

Seis en el quinto puesto significa:
Perseverantemente enfermo y sin embargo nunca muere.

Aquí el entusiasmo se ve impedido: Se halla uno bajo una constante presión que en ningún momento le deja respirar aliviado. Pero hay circunstancias en que esta presión tiene su lado bueno. Uno se ve así preservado de que sus fuerzas se agoten en vacuo entusiasmo. De este modo esa constante presión puede servir, precisamente, para conservar la vida.

Al tope un seis significa:
Entusiasmo cegado.
Pero si después del encandilamiento logra uno el cambio, eso no será una falla.

Si uno se deja cegar por el entusiasmo, la cosa tendrá malas consecuencias. Pero aun si tal encandilamiento ha llegado a ser un hecho consumado y uno todavía esta en condiciones de cambiar, quedara libre de error.
Llegar a serenarse luego de un falso entusiasmo es perfectamente posible y muy favorable.

(1) I Ching - El Libro de las Mutaciones. Ed. Sudamericana 7ma. edición Buenos Aires 1985 - ISBN 950-07-0085-9